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Déjate seducir por el mundo del vino

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De Requena, hasta los andares

10 febrero, 2017

Como os venimos contando Requena celebra este fin de semana su muestra del embutido. Con motivo de esta nueva edición hemos realizado una ruta tipo que puede servir de muestra al visitante que durante este fin de semana se acerque hasta una localidad que tiene mucho que mostrar en cuanto a encanto cultural, paisajes, vinos y gastronomía. Es la tierra en la que se lleva haciendo vino desde hace 2700 años. Una comarca en la que se ha comerciado con él desde entonces.

Pasear por las calles del casco antiguo de Requena es una auténtica delicia. Subir viendo el castillo la Cuesta de las Carnicerías en busca de La Villa se va salpicando de rincones en los que vale la pena detenerse.

Templos como Santa María o San Nicolás, poseen una belleza que te traslada rápidamente a otra época. Museos como el Palacio del Cid o Las Cuevas de la Villa, rinden tributo a una enorme historia.

Empezaremos por el Palacio del Cid, que hoy acoge el Museo del Vino. En este edificio, de construcción gótica, destaca su fachada de sillería con puerta de medio punto adovelada, sus ventanas con arcos conopiales, su saledizo con sus graciosos canes en el remate de sus vigas y el escudo nobiliario perteneciente a la familia Pedrón. En su fachada trasera, de mampostería, podemos ver otra puerta de medio punto y una solana con barrotes torneados de madera. En su interior se conserva el zaguán con artesonado, la escalera de acceso con barandillas y balconcillo de barrotes torneados, el pozo, los trullos, la trulleta o pila, la cueva-bodega con nueve tinajas y el jaras.

En este museo se describe la singularidad del vino de Requena, su espacio y su historia, y se exhiben piezas características del proceso de elaboración, producción y conservación del vino. Todo ello aderezado con elementos visuales y didácticos que lo hacen más atractivo y facilita la implicación del visitante, difundiendo así la cultura y la historia del vino de Requena.

Visita obligada también son las Cuevas de la Villa, pues en la localidad son muchas las casas que tienen su propia cueva, que era usada como bodega, despensa, silo e incluso refugio. Los materiales calizos extraídos al perforar la toba caliza y extraer la arcilla del subsuelo fueron usados para construir las propias casas. Las 22 cuevas que se encuentran bajo la Plaza de la Villa son de época musulmana, de los siglos XII y XIII, y tuvieron uso hasta el siglo XVII en que se derribaron las casas privadas y edificios públicos de la plaza. Quedaron semi-colmatadas de los escombros de los derribos, cegadas y cayeron en el olvido de los propios requenenses. Fueron descubiertas, vaciadas de escombros e intercomunicadas por túneles en la década de los 70 del pasado siglo XX.

Tras este enriquecedor paseo por una pequeña muestra del atractivo cultural de la ciudad, el visitante puede elegir visitar alguna de las importantes bodegas que rodean el término municipal. Tomando la carretera de San Antonio vamos a encontrar tres que son dignas de visita. La primera, según nos la encontraremos en el camino es Pago de Tharsys. La firma, que posee uno de las más respetadas trayectorias del sector, cuenta con unos productos excelentes y un pequeño hotel, elegido entre los mejores “con encanto” por Booking o TripAdvisor. La segunda para la haríamos a pocos metros, ya casi entrando en San Antonio. Es Dominio de la Vega, una firma que luce con orgullo la bandera de los cavas valencianos, pero que también es cuna de grandes vinos. Adentrarse en sus cavas, en su garganta, una experiencia más que recomendable. Si en lugar de tomar dirección San Antonio desde Requena, seguimos las indicaciones de la Estación del Ave, vamos de camino a Chozas Carrascal. El viajero encontrará la señalización de la bodega en una de las rotondas que dan acceso a la estación de alta velocidad. Una coqueta bodega, en una preciosa finca le espera. Será atendido por la propia familia López Peidro, una experiencia inolvidable. Otra opción es coger la carretera del Pontón desde Requena, atravesar esta pedanía y, a mano izquierda encontrarán un desvío que les lleva a Torre Oria y Vegalfaro, más que recomendables. Si en ese desvío continúan recto, llegarán hasta Hispano Suizas, una de las firmas de moda en España.

En cuanto a la gastronomía, pues obviamente este fin de semana hay que fijar la mirada en el embutido y la orza, pero también es buena ocasión para disfrutar otros platos de la localidad como el gazpacho, el morteruelo o el ajo arriero, y quizás todo debería comenzar por el bollo de Requena, una torta en la que los panaderos locales sitúan por encima sus longanizas, tajás (trozos gruesos de jamón) e incluso sardinas… aunque ya las hay más vanguardistas también. Les proponemos dos opciones, tradicional y vanguardia, para comer o cenar estos días en Requena. La tradicional es el Mesón del Vino, en plena Avenida del Arrabal. Platos contundentes tradicionales en un entorno que corresponde. La Posada de Águeda sería la opción de vanguardia, pues dan una vuelta profunda a la cocina tradicional, sin olvidar sus raíces.

Y es que, lo dicho, de Requena… hasta los andares.

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Un comentario en De Requena, hasta los andares

Maria Jose el 11 febrero, 2017 a las 3:09 am:

Es un reportaje maravilloso

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