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Dos apóstoles de la cerveza artesana en España

9 octubre, 2018

Jaime Nicolau

Ya les contábamos hace algunas semanas que Anabel Navas es la primer mujer en España, y es valenciana, nombrada Chevalier d’Honneur de la cerveza artesana. Todo un honor y un logro para esta mujer que fundó, hace 25 años, la firma Bierwinkel junto a su marido, Christian Jardel. Hoy tenemos el privilegio de departir un rato con ambos, algo nada fácil en esta era del vivir deprisa.

“Ha sido una experiencia fantástica. Ya la había vivido desde fuera hace 15 años cuando nombraron a Christian pero esta vez desde dentro ha sido un orgullo como mujer y como cervecera, porque es una de las máximas distinciones del mundo de la cerveza”, nos va contando Anabel con calma y la satisfacción reflejada en su rostro, sentados ante una cerveza, como no, en las Cervezas del Mercado. Sus padrinos en el nombramiento fueron dos personas a las que Anabel y Christian tienen mucho cariño: Alain de Laet, de Delirium y a Anthony R. Martin de John Martin, ambos miembros del Consejo Supremo y del Gran Consejo de Caballería y con los que en esta trayectoria de 25 años han estrechado lazos de manera intensa. “La experiencia es muy bonita porque se celebra en un fin de semana en el que la cerveza toma Bruselas con su Feria, con más de 50 expositores, y un montón de actos alrededor de ella”, continúa Anabel.

Anabel mira a Christian a la vez que va contando esperando que confirme sus palabras. Él asiente sin interrumpirla, se sienten orgullosos el uno de otro y se nota. Llevan 31 años casados y comparten vida, ilusiones y proyectos profesionales.

“Recuerdo que estaba atacadísima. Encima me nombraron la primera, cuentan tu currículum cervecero y te nombran caballero con la pala. Te imponen la medalla, te entregan un título y juras. Este año había muchas más mujeres de otros países lo que denota que se nos tiene en cuenta. Muchas americanas, alguna belga, y así entre rusos, japoneses, italianos y como mujer española yo. Hay Caballeros de Honor (Aquellos que han realizado una labor importante y que ejercen como embajadores) y Caballero de Derecho (que trabajan directamente en el sector). Después se hace un brindis con cerveza, como no”, explica Anabel. “Y además se hizo en La Casa de los Cerveceros (La Maison des Brasseurs) en la Grand Place. Porque antiguamente cada edificio de esta plaza correspondía a un gremio”, apunta Christian. Es un edificio de leyenda en el que todavía se reúnen los cerveceros.

El porcentaje de mujeres con esta distinción en todo el mundo supone sólo el 10 por ciento del total. Anabel es la primera en España y ha recibido “felicitaciones de todas las mujeres del sector. Llevo 25 años en él y se nota un pequeño cambio y empieza a reconocerse el trabajo de las mujeres, sobre todo con la proliferación de la cerveza artesana en la que muchos emprenden como pareja. Esto ayuda a que haya mayor visibilidad. Y podemos estar ahí perfectamente haciendo muchas cosas por el sector”.

¿Y si todo fue casualidad hace casi 30 años? “Nos íbamos de viaje a Escocia a ver whiskies. En el Norte de Francia nos dan un golpe en el coche y tenemos que quedarnos en un pequeño pueblo hasta solucionarlo. Una noche paseando entramos en una cervecería y al abrir la puerta nos quedamos tan prendados, que creo que decidimos hacer de aquello nuestra pasión y nuestra profesión“, cuenta Anabel, recordando aquel punto de inflexión con un brillo especial en los ojos. “Los barriles estaban sobre estanterías detrás de la barra -le ayuda a recordar Christian- y servían directamente de los barriles pero con todo a la vista, con un total de 15 grifos. Viniendo de Valencia y yo que no bebía cerveza, quedamos prendados de ese producto y empezamos a buscar cerveza. En aquella época había un importador en España que vivía en Benissa. Me puse en contacto con él y así empezamos. Poco a oco fuimos poniéndonos en contacto con las fábricas, y hasta hoy. Fue todo una auténtica casualidad”.

Y les picó el gusanillo para siempre. “El gusanillo es el encanto del mundo de la cerveza. Montamos la cervecería de la Calle Guardia Civil que se convirtió en mítico. Cuando lo montamos vino el hijo del señor de Benissa con la cerveza y todo el merchandaisng alrededor de ella. Yo estaba emocionado al empezar a decorar el local”, recuerda Christian. Ahora la que apunta es Anabel: “tardamos un año en abrirlo. Lo decoramos nosotros con tanto cariño que se demoró. El día que abrimos vino todo el barrio y fue un auténtico boom”. “Las caras de la gente lo decían todo, era un producto diferente, que gustaba y sorprendía y eso nos hacía buscar más, y contactar con más fábricas. No había nada parecido”, explica Christian.

Lo del éxito de las mujeres en Bierwinkel no es una casualidad. “Nunca miro si son hombres o mujeres, sino la calidad del trabajo y la profesionalidad. Aunque es cierto que ellas son más persistentes y meticulosas en nuestro trabajo”, cuenta Christian. “En el despacho éramos 3 mujeres cuando Christian estaba de viaje y la gente que venía a la empresa preguntaba por el jefe, pero al final tenían que despachar con nosotras”, recuerda Anabel sonriendo sabiendo que aquello ha sido más que superado en Bierwinkel, una firma en las que mujeres como Anabel o Alicia López, pesan. “Christian reforzaba nuestro papel y cuando le llamaban volvía a remitirles a nosotras”.

Y el futuro está asegurado porque la siguiente generación, su hijo Alejandro, se está formando constantemente para tomar el testigo con fuerza. A esa formación suma una enorme pasión. “Ha estado un año en producción en Bélgica en dos fábricas y ha realizado el curso de Bier Sommelier, aunque le gusta más la parte comercial. Lo ha mamado desde pequeño y le encanta. Para ser un buen comercial hay que estar formado y él tiene muchos conocimientos en la materia. Si se aprovecha el futuro está con él”, cuentan al unísono ambos orgullosos del relevo.

Y quién sabe, quizás en la etapa en que los tres están compartiendo pasión se comenten otros 25 años de Bierwinkel y un nuevo Chevalier d´Honneur en la figura de Alejandro, algo que sería un hito para esta familia, y para el mundo de la cerveza en España.

 

 

 

 

 

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