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El cava de Dalí

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Mª Carmen González

El cava Castillo de Perelada Brut Rosado Torre Galatea es, sin duda, un espumoso con mucho arte… y con mucha historia. Tanto el diseño de su etiqueta, la caligrafía empleada y su nombre, evocan al gran genio surrealista, al ampurdanés más universal: Salvador Dalí.

Dalí, que era gran amigo de Miguel Palau, fundador de las Bodegas Castillo de Perelada, solía recibir a sus visitas en su magnífica casa de Portlligat con un cava rosado de esta bodega. Incluso existen algunas fotografías en las que se ve al genio de bigote ‘rocococo’, que decía Mecano, junto a una botella y una copa de cava rosado Castillo de Perelada.

Como homenaje a este ‘embajador’ del cava rosado y en recuerdo de la gran amistad que Dalí y Miguel Palau se profesaban, Castillo de Perelada decidió crear el ‘Cava Brut Rosado Torre Galatea’, que lleva por nombre el de la última residencia del pintor, hoy parte del Teatro-Museo Dalí en Figueres.

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Gracias a las numerosas cartas que Dalí envió a Mateu y que hoy se conservan en la biblioteca del Castillo, se ha podido utilizar la auténtica tipografía daliniana en la botella del cava Torre Galatea. Trazos angulosos los del pintor que hoy se reproducen en la cuidada etiqueta, junto a algunos de los elementos más recurrentes en la obra del pintor: huevos y hormigas.

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Las hormigas, empleadas por el pintor en multitud de obras (Gala, El gran masturbador, La persistencia de la memoria…), incluso en el cortometraje realizado junto a su amigo Luis Buñuel, ‘Un perro andaluz’, corretean libres por la etiqueta y la cápsula de la botella. El huevo, otro elemento recurrente en su obra y presente de manera muy importante tanto en la casa de Portlligat como en Torre Galatea, también ocupa la parte central del collarín.

El Torre Galatea es el cava que se sirve en el Teatro Museo Dalí en las noches de verano en las que se realizan visitas guiadas para descubrir la obra y el mundo mágico del pintor bajo la luz de la luna. Es un cava de sabor complejo y afrutado, suave, con abundante desprendimiento de finas burbujas y de un color rojo cereza pálido.

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Además del cava, Castillo de Perelada también rinde homenaje al genio con su Torre Galatea Reserva 2009, un vino que quiere ser una muestra de la esencia del Empordà, su suelo y su clima, y cuyos beneficios son donados, en una parte, a la Fundación Gala-Salvador Dalí.

Salvador Dalí (1904-1989) y Miguel Mateu, empresario, mecenas de la cultura y fundador de Perelada, mantuvieron una estrecha amistad a lo largo de sus vidas. El pintor visitaba con frecuencia el castillo que su amigo había adquirido en 1923, y en él pintó y pronunció algunos discursos. En algunos libros de su enorme biblioteca pueden leerse, asimismo, dedicatorias del artista.

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Ambos compartían una pasión: el arte. De hecho, Mateu era un gran coleccionista y en el castillo pueden verse, en la actualidad, numerosas piezas de gran valor. Además, pueden visitarse el Museo de la Cerámica y el Museo del Vidrio que, con más de 2.500 piezas, está considerada la colección privada más importante de España.

Torre Galatea es el nombre que, en la actualidad se le da a una torre y edificio anexo que formaba parte del recinto amurallado de Figueras y que fue adquirida para ampliar el Museo Dalí, que se encontraba en la parte trasera. En ella vivió Dalí desde octubre de 1984 y hasta el final de sus días.

Anteriormente conocida como Torre Gorgot, Dalí le cambió el nombre por el de Galatea, en honor a su esposa y musa, Gala. También transformó su aspecto, dándole un color rojizo vivo, y la decoró con panes de tres puntas y con los conocidos huevos.

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Un comentario en El Veles vuelve a sonreír

Paula Sintes el 14 Junio, 2016 a las 3:28 pm:

Enhorabuena! Siempre es una satisfacción revivir un edificio “antiguo” y,éste, sin serlo,se veía amenazado de muerte prematura. Para cuándo el bautizo, o,mejor dicho, la confirmación?

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