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Déjate seducir por el mundo del vino

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Historias de comer y jugar

David Blay Tapia

Dicen que los deportistas sólo comen pasta y pescado, pero en realidad en los menús que eligen fuera de su dieta habitual es donde se forja su carácter, se realizan alianzas y se celebran sus logros. No hay deporte sin gastronomía. Y aquí descubriremos sus pequeños historias... y sus pequeños pecados culinarios.

Del Tartán al Tartar

Dicen los atletas que los días de julio puede cocinarse un huevo frito en las pistas del río en Valencia. Habría que hacer la prueba un día 15 a las 12 horas, pero posiblemente nadie dude que si sopla viento de Poniente la hazaña sea incluso factible. Lo curioso sería que quien lo hiciera haya transitado por el mundo de los tartanes y se dedique ahora al de los fogones. Cuando uno tiene una pasión, suele buscarla desde pequeño.

¿Dónde se cena para cerrar un fichaje?

La gastronomía ha jugado un papel fundamental en los grandes fichajes del mundo del fútbol. Contratos cerrados en torno a mesa y mantel y largas sobremesas. Todos los secretos de las salas que más fútbol han acogido de manera silenciosa, en reservados que de hablar hubieran sido capaces de fastidiar alguna operación importante.

De la moto a los callos: el amor según Sergio Gadea

Cuando uno es deportista de élite, vive solo desde los 18 años, gana lo suficiente para darse caprichos y pasa fuera de casa 150 días al año, tiene dos opciones: aprender a cocinar o alimentarse peor y más caro saliendo a comer a diario.

Un pilotari con sangre de horchata

Existen tres tesoros escondidos (y a veces marginados) en la ciudad de Valencia: el all i pebre, la horchata artesanal y una partida de pilota en el Trinquet de Pelayo. Si le preguntas a cualquier turista extranjero (y a alguno español) por ellos, el 90% te mirará con cara de ¿qué me estás contando?. Tino aglutina dos de ellos, pilotari y también horchatero.

La nueva música de la cocina valenciana

No se puede aspirar a que aparezcan nuevos Ricard Camarena o Quique Dacosta cada cinco años, como no puede pensarse que saldrá un Messi cada 10. Las experiencias, el poso y el talento no son escalables y números uno siempre ha habido pocos y contados.