Se advierte al usuario del uso de cookies propias y de terceros de personalización y de análisis al navegar por esta página web para mejorar nuestros servicios y recopilar información estrictamente estadística de la navegación en nuestro sitio web. Política de cookies Acepto No acepto

Déjate seducir por el mundo del vino

Menú

Mari Llusar (Plaerdemavida) nos presenta Gaidoz Forget Carte d’Or (AOC Champagne)

Mari_plaerdemavida

Mari Llusar

Anne y Luc Gaidoz poseen diez hectáreas de viñedo Premier Cru en Ludes, en la subzona de la Champagne, Montagne de Reims, heredadas en sexta generación. Gaidoz Forget Carte d’Or tiene una crianza mínima de 24 meses en rima. Se compone de un 80% de meunier, 10% chardonnay y 10% pinot noir. Es el Champagne más representativo de la Maison. Como todo buen vino, el champagne es complejo y costoso de elaborar, y eso se refleja en el producto final. Por tanto, hoy vamos a degustar la botella en diferentes estadios desde su descorche. No nos vamos a conformar con una sola copa.

De color amarillo dorado, casi cobrizo, presenta una burbuja muy fina. Al inclinar la copa lo descubrimos glicérico y denso. En nariz, desprende, tímidamente todavía, aromas de repostería fina, más de la familia de las levaduras que de los lácteos. Se presenta serio, elegante y equilibrado.

Al agitar la copa apreciamos aromas de miel, manzana golden y ciruela mirabel muy maduras. En segundo plano queda el toque herbáceo y balsámico que le aporta su tan preciada frescura.

5b_champagne_marillusar_160714

En boca confirma la nariz. Es amable, fino, elegante y su paso es vertical. Se reafirman las levaduras y la fruta. Es un champagne muy franco. Presenta un perfecto equilibrio entre estructura, cuerpo e intensidad.

Al airearse crece en complejidad. Empezamos a notar las nueces y los anisados, básicamente regaliz. Va evolucionando. Se abre y nos aporta mucho más. Se calma. La frescura y el vigor de la botella recién abierta dan paso a la serenidad y la seriedad.

Ligeros y tímidos afloran los aromas torrefactos, el brioche y la fruta horneada. Sigue, sobre todo, siendo muy sutil, sin apabullar. El carbónico, integrado y sedoso, es el que le aporta ahora la frescura, su principal cualidad. Después de tragarlo, su final largo denota la franqueza de un champagne que no te deja olvidar lo que estás bebiendo.

Artículos en imágenes

Un comentario en El Veles vuelve a sonreír

Paula Sintes el 14 Junio, 2016 a las 3:28 pm:

Enhorabuena! Siempre es una satisfacción revivir un edificio “antiguo” y,éste, sin serlo,se veía amenazado de muerte prematura. Para cuándo el bautizo, o,mejor dicho, la confirmación?

Deja tu comentario

Tu e-mail no será visible.

* Requerido

* Requerido