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Déjate seducir por el mundo del vino

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Popcantina. Hay que ir

J.A.L// Imágenes: Javier Gutiérrez

Y es sencillo llegar si sabes donde está Rocafort (¡por favor!) y el Club de Campo. Popcantina está justo ahí, en la Avda. Corts Valencianes, 18. Se llega fácil y se aparca mejor.

Eva , la responsable de comunicación de Popcantina, me hace una encerrona y tiene la amabilidad de que una persona de su equipo pueda llevarme al lugar de reunión donde vamos a conocer un restaurante distinto enmarcado en un lugar idílico. Mi compañero de viaje es, ni más ni menos, que mi admirado Pau, una de las personas que más sabe de cine del mundo.

No exagero y si lo hago es porque lo aprecio y alabo su dedicación al séptimo arte que, jugando con las palabras, me las devuelve. “Te quedaste amigo, en el Séptimo Sello y en los Cuatro Jinetes del Apocalipsis. Berman, ya no está y tú te empeñas en recordar un cine de arte y ensayo que pasó a mejor vida”.

Y abro la ventanilla del coche para dejar escapar emociones de amistad tan largamente dejada de la mano de Dios y también para que se vayan las telarañas en dieciocho milímetros que me llevaron a estudiar cine. De lo que se libró el séptimo arte.

Pau me promete enviarme los libros (varios) que ha publicado y yo no he tenido la vergüenza de comprar. Se lo agradezco. Estoy perdiendo el combate pero sé que, ante un creador como él, lo bueno, está por llegar.

Estamos ante una “casa” que te invita a entrar. Me han dejado solo con mis sensaciones. Gracias. Una entrada llena de vida, de plantas, de carteles invisibles que te dicen “entra”.

Y lo hago.

No es un chalet. No es una casa antigua. Es un hogar donde caben todos y, por lo que veo, vamos solo, unos escogidos. Me gusta el bullicio. Hoy disfrutaré de la amistad, de la sabiduría y de la paz.

María, Inma, Xavier… me centran en mi espacio y reconozco, en ellos, a compañeros con los que he vivido y disfrutado las penas y las alegrías de los medios de comunicación. Cómo habla el Xavi. Verbo fluido y potente. Lleno de verdades y alejado de fantasías. Escucho y agradezco.

Y haces la reverencia ante María e Inma. Anfitrionas de almas y amistas. Grandes. No te permiten que entres en su/tu casa hasta que no te sientas bien contigo mismo y dejes fuera otras cuestiones que no sean la de pasar un rato entre amigos.

Hacen falta muchas horas de entrenamiento y un corazón muy grande para dar de comer a un alma irrepetible.

Paco Martín está junto a su equipo cuidando “el hogar”. Las brasas no pueden bajar de potencia, ni pasarse. Han de estar al punto. Antes, ha elegido la leña que pondrá ese toque especial a cada uno de los platos que vamos a compartir y que merecen, por su origen, el cuidado más especial.

Paco es la imagen del cocinero que prueba y da fe de lo que hace. Me identifico en el peso, no en la inteligencia. La suya, es mayor. El resto del equipo mantiene una distancia entre peso y satisfacción difícil de comprender como, amigos, tampoco entiendo lo de Popcantina a no ser porque…

Te encuentras en un lugar donde las normas las pones tú. Eres quien eres y compartes más que una comida, tu tiempo y tus ilusiones y tus…Sí, es Pop. Los que nos quedamos en el cine de arte y ensayo nos acordamos.

Pau sonríe. Una vez más me ha ganado. Y me alegro. Todo lo que sea necesario para que me mande su sabiduría plasmada en sus libros.

Ahora ayuda a escribir un guión que comienza en la más sencilla de las recepciones. Un estupendo jardín y un local interior de lo más acogedor que se pueda uno imaginar. Nada es extraño ¡genial! Nada está fuera de lugar. Estás en el sitio que te gustaría vivir.

Y habla Xavier y callamos todos.

Habla de la cultura del atún y abre el alma del pez para compartirla con nosotros. Corazón de atún rojo, mojama y más atún con lechuga de mar. Para este plato ha elegido un blanco Nuviana 2016 de Huesca.

Vamos “robando sensaciones a los bocaditos” lentamente, saboreando…y nos traen un revuelto de erizos que provocan el primero, que no el último, aplauso. Y vuelve, servidor, a recordar y compartir, que en Popcantina todo se comparte, mis tiempos en buscar y comer erizos cuando nadie los quería ni ver. Algún día se lo contaré a ustedes si tienen la paciencia de continuar leyendo.

No piensen que la mesa está llena de viandas. Hay las que tienen que haber. Sin más. Y son suficientes.

Nuestro “maestro de ceremonias” nos presenta un morrillo de atún rojo… sí morrillo, no es un error. Difícilmente conseguible, pero aquí está. Decía… morrillo de atún rojo a la brasa…vuelta y vuelta.

El olfato manda y te deja en silencio.

Luego viene el gusto, pero hay que darse prisa porque se “nos pasa en arroz” y Paco no está por la labor. Aquí lo tienen. Arroz de setas, alcachofas, gambas y cocochas. Un caldoso para ponerle un piso.

En las copas, un rioja de Martínez Alesanco del 2014.

Pero este no es final. Casi, como no quiere la cosa, te aparece en la mesa la pluma, caña, abanico, secreto ibérico y lagarto. Con un par.

Hay que tomar aire y disfrutar del tiempo de la amistad porque, como te encantes, te pasa lo que nos ocurrió. Una magistral selección de quesos (imposible decir cúal era el mejor, o al menos el que más aceptación tenía) y una exposición de postres como la cuajada de galletas María con caramelo. El tiramisú o una “historia con piña” que era una barbaridad.

Parece un banquete pantagruélico, pero nada más alejado del concepto.

Cada plato está medido en su calidad y cantidad. Nunca te sientes “lleno” y mucho menos “pesado”. El producto es de primerísima calidad. El Cocinero, grande. El personal de sala, puntual, amable y familiar, y el entorno… vengan a verlo.

Pau no vino de regreso conmigo. Vine con otros protagonistas que han sido los verdaderos autores de una película que es más que un sueño, una realidad.

Popcantina restaurante grill está en la Avda. Corts Valencianes, 18. En Rocafort. Frente al Club de Campo. Su teléfono es el 650 432 551.

Sean felices.

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