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Se buscan mecenas para conservar variedades a punto de desaparecer

3 mayo, 2017


Mª Carmen González

La bodega familiar Gratias ha iniciado una campaña de crowfunding (micromecenazgo o financiación colectiva) que tiene como fin último conservar variedades autóctonas próximas a desaparecer, como la marisancho, la coloraíllo o la teta de vaca,  y que se hallan en parcelas de mezcla de la zona de acción de la bodega, la Manchuela.

Gratias, con esta campaña, busca fondos para producir un vino multivarietal llamado ‘¿Y tú de quién eres?‘, elaborado con diferentes variedades procedentes de estas parcelas de mezcla, y que será una de las ‘recompensas’ que se lleven, a cambio de su aportación, los mecenas de esta iniciativa. Las aportaciones serán para la elaboración de este vino, pero la consecuencia final es la conservación de unas variedades que, por falta de rentabilidad económica, van camino de la desaparición.

“Queremos conservar un patrimonio de esta zona que es de todos y salvaguardar unas variedades de calidad, que nos pueden llevar a hacer vinos diferentes, al tiempo que intentamos preservar el patrimonio genético varietal de nuestra región“,  explica el enólogo y socio de la bodega Iván Gómez.

En la Manchuela existen parcelas pequeñas plantadas con multitud de variedades autóctonas mezcladas que cada vez son más difíciles de encontrar, y a las que comúnmente se las denomina parcelas de mezcla. ​La función que cumplían en el pasado este tipo de parcelas era asegurar la producción para el consumo de casa, ya que cada variedad tiene una sensibilidad distinta a las plagas, enfermedades, sequías y heladas. “Nuestros abuelos se aseguraban que si una variedad se echaba a perder, podían tener cosecha de las otras”, señala Gómez.

En las parcelas predomina la bobal, autóctona de la zona, pero también hay variedades locales como la albillo, marisancho, rojal, coloraíllo, pintaíllo, teta de vaca o valencín, mezcladas con otras que traían los viticultores que se iban a vendimiar a otras zonas, como monastrell, trepat, garnacha, o macabeo, entre otras.

Sin embargo, estas variedades más locales no resultan rentables económicamente, por lo que, poco a poco, empezaron a ser arrancadas y se encuentran en peligro de extinción. El motivo, según explican desde la bodega, es que el sistema económico actual obliga al agricultor a producir muchos kilos para que su viñedo se acerque a ser rentable. Y en estas variedades, al proceder de viñedos viejos, la producción de kilos por planta no es suficiente para cubrir costes. Además, “si tenemos en cuenta que el mercado se mueve hacia monovarietales, estas parcelas no son sostenibles de ninguna manera”, explican.

“Nosotros tenemos la ilusión de salvaguardar y poner en valor las variedades de estas parcelas, no solo por ser viñedo viejo y con una calidad de la uva inmejorable, sino también porque son reserva del patrimonio genético varietal de nuestra región”, añaden.

Con estas variedades, explica Gómez, “se pueden hacer vinos diferentes a los de otras partes del mundo”, con lo que se potencia el carácter diferenciador de la zona. Además, es interesante conservar estas variedades para estudiarlas y también, por ejemplo, para adaptarse mejor al cambio climático. En este sentido, Gómez señala que hay variedades de ciclo más largo, como la tardana, que se vendimia en noviembre, o la pintaíllo, que “pueden ir muy bien en esta situación de cambio climático que estamos viviendo”.

El objetivo de la campaña de Crowfunding para el vino ‘¿y tu de quien eres?’  es que con las aportaciones de cada mecenas y con la venta de cada botella de este vino, “se pueda mantener este patrimonio de todos”.

Las aportaciones  se gestionan a través de la plataforma Verkami (www.verkami.com) y serán empleadas íntegramente en la creación del vino: arrendamiento de las parcelas, compra de uva al agricultor, gastos de producción (botellas, tapones, cápsulas, embotellado, diseño de etiquetas, cajas…).

Las recompensas serán en forma de botellas de vino, camisetas, llaveros, visitas a la bodega, un fin de semana rural… en función del tipo de aportación elegido. Además en octubre la bodega celebrará una fiesta exclusiva para todos los mecenas donde presentarán el vino. Las aportaciones a la campaña pueden ser de 25, 35, 50, 100, 350 o 400 euros.

 

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