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El potencial de la bobal no tiene límites

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Jaime Nicolau
La semana pasada tuvimos ocasión de departir tranquilamente con Diego Morcillo. Actualmente dirige técnicamente Bodegas Coviñas, uno de los pilares más importantes de Utiel-Requena, aunque ha estado en puestos de la misma responsabilidad en un notable grupo bodeguero arraigado en el norte, pero con bodegas en casi toda España. Diego es uno de los enólogos jóvenes que han llegado a las firmas más punteras de la zona. En la firma que preside José Miguel Medina empezó hace cinco años un proyecto de rejuvenecer y modernizar los vinos de Coviñas y su imagen. Al principio tuvo que demostrar que el camino era el que él indicaba. Los hechos le han dado la razón y los viticultores que aglutina Coviñas han visto que el camino marcado por Diego puede ser una garantía para el futuro.

P.- Corren excelentes tiempos para Utiel-Requena y su bobal, ¿qué parte de responsabilidad ves que tiene Coviñas?

R.- No sé si responsabilidad o privilegio. Porque no es un tema de prepotencia, es la realidad. Coviñas representa el 40% de la comarca y siempre ha estado ahí y siempre ha apostado por la bobal. La situación de que el bobal empiece a sonar a nivel mundial, nos obliga a ser el timón que tira de todo esto. Coviñas siempre se ha unido mucho al territorio. Somos muy valencianos y muy Utiel-Requena. Porque tenemos un microclima especial y una variedad especial que hay que trabajar de manera distinta. Pero creo que esa responsabilidad es también un privilegio.

P.- ¿Y por qué esta explosión ahora?

R.- Tanto nosotros como el agricultor hemos aprendido a trabajar la bobal mejor y sobre todo, los técnicos. La hemos trabajado de manera clónica y ahora estamos haciendo cosas muy diferentes e interesantes.

P.- ¿Qué da la bobal en rosados?

R.- Trabajamos un rosado común, con cepas de edad media, con unas cargas medias, buscando suavidad, frescura y facilidad de beber. Sería Enterizo. Subimos un escalón, nos vamos a viñedos más viejos con concentraciones mayores y seleccionando más la uva que siempre es la estrella de un vino. Elaboraciones diferentes con maceraciones más largas y temperatura más altas. Vinos más elegantes y voluminosos.

P.- ¿Y en tintos?

R.- Jugamos un poco con lo mismo. Hay bobales fáciles como son los jóvenes. Subimos un escalón con Al Vent, y llegando hasta los premium, en los que buscamos viñedos más viejos, con cargas y estreses brutales y con concentraciones y trabajos casi manuales. Estaríamos en la enología antigua. Son los vinos tipo Adnos. Todo esto es la espectacular paleta que nos da la bobal.

P.- ¿Cuántas veces te llamaron loco cuando empezaste con vinos como Al Vent o Adnos hace ya cinco años?

R.- (Sonríe). La verdad es que muchas. Que los proyectos funcionen ayuda a que confíen en tu trabajo. Coviñas ya llevaba ese ritmo y han hecho que los cimientos fueran fuertes. Teníamos unos pilares notables. Es cierto que le hemos dado más ritmo. Los dos primeros proyectos nos dieron la razón, porque si no tienes resultados tienes un problema. Lo que me ha quedado claro en estos cinco años es la responsabilidad de las 3.000 familias que conforman Coviñas. Veo que ellos se dejan la piel y creen en un proyecto, y esa gente se merece que el proyecto Coviñas tenga éxitos, porque estamos en una zona que necesita sí o sí la agricultura.

P.- ¿Qué potencial ves a la zona: agricultura, vino, turismo, etc.?

R.- El potencial es ilimitado. Mucho más del que podemos pensar. Tenemos el yacimiento de Las Pilillas, bodegas espectaculares, gran atractivo cultural,  comunicaciones, gastronomía. He visitado zonas productoras con muchos menos mimbres y el turismo que mueven es brutal. Muchas veces nos falta remar todos en la misma dirección. El fenómeno del cava de Requena nos ha mostrado que, de la mano, es mucho más fácil el camino. De hecho es la única manera de hacer marca como zona.

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Un comentario en El Veles vuelve a sonreír

Paula Sintes el 14 Junio, 2016 a las 3:28 pm:

Enhorabuena! Siempre es una satisfacción revivir un edificio “antiguo” y,éste, sin serlo,se veía amenazado de muerte prematura. Para cuándo el bautizo, o,mejor dicho, la confirmación?

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