Déjate seducir por el mundo del vino

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Txoko

Fernando Cuiner

Soy el pequeño de seis hermanos y comparto profesión con Vicen, el mayor.

Me considero una persona afortunada porque estoy donde quiero y con quien quiero. Cocino por disfrutar. Me gusta lo que hago y para quien lo hago.

Me vuelve loco el txuleton, los txipirones en su tinta de Amatxu y desde hace 20 años el arroz caldoso de la Pepa y el de secreto boletus y foie de Carlos. Y desde este rincón voy a intentar ponerle un poquito de picante a la cocina.

El guante

Estaba el otro día cenando en un restaurante cualquiera de tapas con unos amigos. Era un lugar del centro de Valencia, un local amplio, con buen ambiente. No era muy bonito, pero era acogedor y estaba muy limpio, con precios asequibles dada la relación calidad-precio.

La paella de Vicent

Fernando Santamaría Cuando llegué a esta tierra ya sabía lo que significaba el arroz para vuestras costumbres culinarias, sobre todo la paella. Aunque ignorante de mí creí que estaba un poco mitificado, poco a poco fui cambiando esa opinión y dándole la importancia que tenía. Entendedme…, yo venía de tierra de chuletón y mar de bakalao […]

¿Por qué no me pueden dar una estrella Michelin?

Fernando Santamaría Tres estrellas: cocina excepcional que justifica el viaje. Dos estrellas: calidad de primera clase en su estilo de cocina. Una estrella: restaurante muy bueno en su categoría. ¿Os suena? Ser trata de la calificación de la Guía Michelin. Y os preguntaréis: ¿a qué viene esto? Pues a hacer otra pregunta al aire, a […]

A ti, cliente impertinente

Fernando Santamaría En el anterior artículo os hablaba de experiencias desagradables y de la mala profesionalidad de ciertos hosteleros. Algunos me dabais la razón pero con matices, señalando sobre todo que también había clientes impertinentes y que no toda la culpa era de la hostelería… Por supuesto que hay muchos sitios donde se puede consumir […]

¿Y qué pasa si el cliente no está contento con el servicio?

A veces hablando con amigos me dicen “me ha pasado esto ayer cenando” y me  preguntan “y tú, ¿qué hubieras hecho? Curiosamente, casi siempre la respuesta es la misma. “Yo nada. No vuelvo y ya está”. Pero esto es un ¡error!, como dice la publicidad.